El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que el acuerdo petrolero impulsado por la administración de Donald Trump forma parte de un proceso destinado no solo a recuperar la producción de crudo de Venezuela, sino también a sentar las bases para la normalización de su economía y una eventual transición hacia un gobierno democráticamente electo.
Durante una entrevista especial concedida al periodista venezolano Sergio Novelli, Rubio explicó que el acuerdo no constituye un convenio directo con el gobierno interino, sino un acuerdo con una compañía privada en la que participa Estados Unidos a través de los mecanismos establecidos por Washington.
Según el funcionario, la intención es que este esquema se convierta en un modelo para atraer nuevas inversiones privadas y contribuir a normalizar el funcionamiento de la economía venezolana.
Rubio sostuvo que los 17 campos incluidos en el acuerdo estuvieron en su mayoría bajo control de intereses chinos y rusos y que muchos permanecían sin ser utilizados o producían muy poco.
El secretario de Estado afirmó que la participación estadounidense permitirá atraer inversión privada para incrementar la capacidad productiva de esos campos y generar regalías para el gobierno que, eventualmente, sea elegido democráticamente.
A su juicio, esos recursos deberán utilizarse para atender las necesidades de la población y fortalecer la capacidad del Estado para financiar servicios e infraestructura.
Rubio cuestiona manejo de los recursos durante el chavismo
Durante la entrevista, Rubio acusó al chavismo de haber permitido que una parte importante de la riqueza petrolera venezolana se desviara hacia intereses políticos y geopolíticos.
Mencionó específicamente el envío de miles de millones de dólares en petróleo a Cuba, las ventas de crudo a China con descuentos y el suministro de petróleo a Rusia como mecanismo de pago de deuda.
También señaló que personas vinculadas con el poder se beneficiaron de los recursos generados por la industria petrolera.
En contraste, sostuvo que el nuevo esquema debería permitir que las regalías derivadas de la producción petrolera se destinen a las necesidades del país, incluyendo la construcción de escuelas y carreteras y la capacidad de respuesta ante emergencias.
Rubio vinculó esta última necesidad con los terremotos registrados recientemente en Venezuela y afirmó que años de corrupción y mal manejo dejaron al Estado sin capacidad suficiente para responder incluso ante una emergencia de esa naturaleza.
Estados Unidos supervisará los recursos
Consultado sobre los mecanismos para evitar que los ingresos petroleros vuelvan a desviarse por actos de corrupción, Rubio afirmó que, a corto plazo, Estados Unidos está en posición de conducir, a través de KPMG, una auditoría del dinero que se está generando.
A largo plazo, sostuvo que la solución pasa por establecer en Venezuela un gobierno democráticamente electo, sometido a las leyes del país y responsable ante sus ciudadanos.
Rubio insistió en que el actual gobierno interino no constituye el modelo que Estados Unidos pretende mantener de manera permanente.
Explicó que Washington busca evitar una desestabilización que pueda provocar violencia o una nueva migración masiva, pero recalcó que la meta final parte de que Venezuela tenga un gobierno constituido por autoridades democráticamente electas.
Elecciones “lo más pronto posible” pero con condiciones
Rubio evitó establecer una fecha para las próximas elecciones venezolanas y afirmó que, desde su perspectiva, deberían celebrarse “lo más pronto posible”, aunque consideró necesario crear previamente las condiciones para garantizar que resulten válidas y competitivas.
Entre esas condiciones mencionó la necesidad de que los partidos opositores dispongan de espacio, tiempo y recursos para organizarse como movimientos políticos capaces de desarrollar campañas electorales.
También señaló como requisitos una prensa libre y abierta, un Consejo Nacional Electoral que los distintos sectores acepten como legítimo, garantías sobre la maquinaria de votación y supervisión internacional.
Asimismo, incluyó la seguridad como un elemento necesario para el proceso.
El secretario de Estado advirtió que celebrar elecciones inmediatamente utilizando las estructuras existentes podría no garantizar un sistema democrático estable.
Como ejemplo, citó el caso de Nicaragua, donde, según recordó, se celebraron elecciones después de la salida del poder de los sandinistas y posteriormente el movimiento regresó al gobierno.
“Aquí no queremos eso”, afirmó Rubio al explicar que Washington busca que Venezuela alcance una democracia y una república permanentes.
También mencionó el caso de Bolivia como ejemplo de las dificultades que puede enfrentar un gobierno elegido democráticamente cuando hereda las consecuencias de años de problemas económicos y de gestión.
Washington retomará contactos con la Asamblea Nacional de 2015
Rubio reveló además que durante septiembre volverán a reunirse dirigentes vinculados con la Asamblea Nacional electa en 2015, institución que Estados Unidos reconoció en el pasado como expresión del gobierno legítimo de Venezuela.
El secretario de Estado señaló que las negociaciones corresponden a los venezolanos, pero aseguró que Estados Unidos hará todo lo posible para facilitar ese proceso.
La declaración supone una de las referencias más directas de Rubio a los contactos políticos que Washington mantiene con sectores de la oposición venezolana en el marco de la transición.
“María Corina Machado tiene derecho a regresar a Venezuela”
Consultado sobre la posibilidad de que María Corina Machado regrese al país, Rubio afirmó que la dirigente, como ciudadana venezolana, tiene derecho a regresar cuando lo considere oportuno.
El funcionario señaló que Estados Unidos quiere que su seguridad se garantice y sostuvo que no considera que deba emprenderse ninguna acción negativa contra ella si decide regresar.
Rubio también destacó el papel que Machado desempeña actualmente en la organización de los venezolanos que viven fuera del país.
El secretario de Estado afirmó que millones de venezolanos abandonaron Venezuela y sostuvo que quienes permanecen en el exterior también deben tener la posibilidad de participar en el futuro político de la nación, incluido el eventual derecho a votar desde fuera del territorio.
Descartó que la política migratoria de EEUU sea antivenezolana
Sobre la situación de los venezolanos que permanecen en Estados Unidos y enfrentan incertidumbre migratoria, Rubio sostuvo que las medidas de la administración Trump forman parte de una política general destinada a reorganizar el sistema migratorio estadounidense.
Afirmó que Estados Unidos recibió más de 20 millones de personas durante los años de la administración de Joe Biden y sostuvo que la situación generó una crisis migratoria que el actual gobierno se comprometió a abordar.
Rubio aclaró que la situación no afecta exclusivamente a los venezolanos y mencionó también a ciudadanos cubanos, haitianos, salvadoreños y de otros países.
Respecto a los venezolanos, explicó que cada caso debe analizarse individualmente, de acuerdo con la forma en que la persona ingresó a Estados Unidos, el estatus migratorio que mantiene y las condiciones particulares de su caso.
El funcionario señaló que quienes solicitan asilo siguen un proceso diferente al de quienes permanecen bajo un estatus temporal u otra categoría migratoria.
Ante la posibilidad de establecer nuevamente un mecanismo similar al Estatus de Protección Temporal (TPS) aplicado durante la primera administración Trump, Rubio respondió que “todo es posible”, pero aclaró que esa alternativa no se encuentra actualmente en discusión.
Advirtió que anunciar anticipadamente medidas de ese tipo puede generar la percepción de que existe un permiso especial para ingresar a Estados Unidos y estimular nuevos flujos migratorios.
“Venezuela es un país rico”
Hacia el final de la entrevista, Rubio sostuvo que no existe razón para que los venezolanos tengan que abandonar su país y afirmó que Venezuela posee una enorme riqueza y potencial.
Atribuyó el éxodo venezolano a una combinación de problemas políticos y económicos y sostuvo que la solución no pasa únicamente por una reforma migratoria.
“La solución es una Venezuela donde el venezolano que desee regresar pueda regresar y vivir sin tener preocupación política o preocupación económica”, afirmó.
En ese sentido, vinculó nuevamente la recuperación de la industria petrolera con la necesidad de restablecer las libertades políticas y económicas y crear las condiciones para que los venezolanos puedan regresar al país.
Tomado de El Carabobeño
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